jueves, 26 de enero de 2017

El gran patrimonio religioso de España

España comenzó su Reconquista en el siglo VIII, cuando Don Pelayo se alzó contra contra los sarracenos siete años después de que hubieran llegado a al península y conquistado casi la totalidad de su territorio (año 722). Desde entonces, hasta la conquista de Granada por los Reyes Católicos en 1492, pasaron casi ocho siglos, ya que los musulmanes tardaron muy poco en establecerse en Iberia, pero mucho en marcharse.
Durante todo este tiempo, los reinos cristianos, descendientes de los visigodos, fueron recuperando terreno, y llevando la fe católica a todos los territorios que volvían a reconquistar. Así, de norte a sur, los cristianos fueron sembrando España de símbolos religiosos, y ermitas, iglesias, monasterios y catedrales fueron surgiendo por doquier, ensalzando al Altísimo y agradeciendo su mano en las victorias militares.
El catolicismo arraigó en nuestro país de forma muy fuerte (somos el único reino del mundo que ha tenido unos reyes con el apelativo de " católicos"), y todo el territorio se llenó de maravillosas obras de arte arquitectónico de origen religioso. Y como aficionado al arte español, me ha parecido buena idea empezar este blog.


De norte a sur, y de este a este (incluyendo a Portugal, que no fue reino independiente hasta el siglo XII), podemos encontrar maravillosos lugares que sirvieron de retiro espiritual para muchos de nuestros antepasados. No todos los que allí descansaban y oraban tenían vocación religiosa, pero todos alababan a Dios trabajando de sol a sol y haciendo que las tierras que rondaban los monasterios, y sus habitantes, vivieran en armonía con el mundo terrenal y con el espiritual.
Todos estos lugares de culto tienen una historia, unas veces buena y otras no tanto, ya que los abusos e injusticias siempre están a la orden del día cuando entran en juego los intereses terrenales. No entraré en la moralidad ni en los beneficios que se puedan referir a las personas, sólo presentar los monumentos e intentar conocer si realmente tuvieron alguna función social o histórica relevante; o como poco, conocer un poquito más de algún trocito de la historia de nuestro país.
Como curiosidad, añadiré que la palabra monasterio procede del vocablo griego monasterion, cuya raíz es mono, o sea , uno. Y es que, aunque cuando hablamos de estos lugares pensamos en una comunidad, en un principio se llamó así al sitio donde habitaba una sola persona; un religioso ermitaño que , al inicio del cristianismo, se alejaban del mundo y se convertían en anacoretas, pero que reunían un pequeño grupo de fieles seguidores que los visitaban para escuchar y aprender de sus enseñanzas. Pasado el tiempo, estos seguidores se unieron en una comunidad, que pasó a vivir toda ella en un edificio junto a su preceptor, dando así vida al concepto de monasterio que hoy conocemos.

En fin, uníos a mí en ese viaje emocionante a través de los lugares de España, para conocer sus monasterios y conocer un poquito más de nuestra historia.